No importa cuantas advertencias le hagan, la tentación de exponerse como lagartos bajo el sol es mayor.
Se los puede reconocer fácilmente, son aquellos que aprovechan cualquier momento del día para exponerse al sol, más aún en horarios cercanos al mediodía. Caminan por la vereda soleada, eligen asientos en el colectivo donde incida la radiación lumínica, bares con mesas al aire libre donde cual girasoles rotarán hasta que el dios Febo abrace su rostro.
| "Imaginan al sol como un proveedor de bronceado, lifting, eliminador de secuelas de granos y pústulas, buscando una apariencia joven y glamorosa. Creen que recibir este beneficio es gratuito. Sin embargo el costo final es muy elevado…" |
Si bien el sol tiene ciertos beneficios, ayuda a la síntesis de vitamina D, energiza, provee calor, cada vez se conoce más acerca de los riesgos que se corren si no se toman las precauciones necesarias. Las consecuencias de esta excesiva exposición no se hacen esperar.
Consecuencias…
Ciertos síntomas del envejecimiento cutáneo comienzan a observarse a temprana edad, piel amarillenta, laxa, manchas hiperpigmentadas, piel opaca y deshidratada y arrugas muy pronunciadas. En casos más extremos puede provocar problemas de visión y aún cáncer de piel. La incidencia de los rayos ultravioleta puede producir una depresión en el sistema inmunológico, con lo cual el organismo quedará más expuesto a la agresión de virus que pueden provocar resfríos u otras patologías.
Aquellas personas que evitan exponerse al sol pueden llegar a la octava década con la piel más lisa, con un color uniforme y menor cantidad de arrugas y líneas de expresión.
Es fácil notar la diferencia en la piel del mismo individuo comparando las zonas fotoexpuestas con aquellas que permanecen cubiertas.
Es importante tener en cuenta que se puede llegar al bronceado sin necesidad de correr tantos riegos, simplemente conociendo la manera de cuidarse.
Horarios: tomar sol hasta las 10.00 AM y luego de las 16.00 PM
Protección: utilizar sombreros, lentes con filtros, ingerir 2 litros de agua, no realizar deportes bajo el sol, colocarse pantallas solares media hora antes de la exposición solar y renovarla cada dos horas. Es importante conocer la calidad de este producto.
Corrección: Hidratar la piel luego de la exposición con cremas o lociones pos solares con alto contenido de antioxidantes.
Existen productos cosméticos en el mercado con alfahidroxiácidos, péptidos o antioxidantes a su disposición para combatir las manifestaciones de la vejez.
Mientras todos estos principios pueden jugar un rol importante en mantener mejor la piel, la línea de defensa principal contra el daño solar es el uso de pantallas.
Aún en la piel más cruelmente dañada por el sol existe una continua reparación dérmica cuando la radiación solar cesa. Tratamientos de higiene, exfoliación, hidratación y en épocas invernales peelings químicos y físicos que ayudan a borrar ciertos signos de deterioro.
Por lo tanto nunca es demasiado tarde para aconsejar a una persona con la piel actinicamente lesionada que se proteja del sol.
Lic. Paula Schaievitch, Directora de Icono Cosmética
Colaboración de Marcela Zatti